Capilla de Kamppi

abril 3, 2014

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Narinkkatori es uno de los espacios urbanos más transitados de la ciudad de Helsinki. En un lateral se encuentra un edificio pequeño y llamativo. Es la capilla de Kamppi, pensada como un lugar de reposo y paz. Se la conoce como la capilla del silencio. Una iniciativa de la Iglesia luterana de la capital finlandesa y el Departamento de Salud y Asuntos Sociales de Helsinki, en cuya actividad también participan las parroquias de Espoo y Vantaa. La forma curva del pequeño edificio sacro de madera proporciona perspectivas para fluir por el espacio urbano y en su interior abraza a los visitantes.

La capilla de Kamppi no se utiliza para la celebración de oficios religiosos. Se proyecta como un espacio abierto cada día para el reposo y el encuentro, en la que periódicamente se celebran momentos de devoción. Cada cual puede pasar el tiempo que desee en su interior. En el recinto sacro reina el silencio y destaca la presencia de la luz, que incide de forma indirecta desde lo alto y resalta la sensación cálida de los materiales. Las paredes interiores del espacio religioso están revestidas con tableros de resina moldeados. La suavidad de las formas acoge desde el instante mismo en el que se accede.

Exterior de la capilla Kamppi desde la escalinata de acceso por Simonkatu

Exterior de la capilla Kamppi vista desde Narinkkatori

Perspectiva nocturna de la capilla Kamppi. A la derecha, el acceso acristalado

El diseño arquitectónico de la capilla corresponde a los arquitectos Kimmo Lintula, Niko Sirola y Mikko Summanen, miembros del estudio K2S Oy. Se trata de un ejemplo de construcción innovadora en madera finlandesa, que llamó la atención antes de su construcción, cuando el proyecto fue presentado. Tiene reconocimientos importantes, como el premio The Chicago Athenaeumin International Architecture Award 2010 y también formó parte del programa World Design Capital Helsinki 2012.

La capilla puede ser abordada desde todas las direcciones. Desde Simonkatu se llega a una pequeña plaza que se abre hacia Narinkkatori. A partir de ahí, un tramo de escaleras conduce al nivel de acceso. Las entradas se encuentran en dos fachadas de vidrio, enfrentando Narinkkatori y el edificio Lasipalatsi. Sólo el espacio de la capilla se encuentra en el volumen de madera. Los espacios secundarios están abiertos hacia la plaza. El acceso sirve como zona de exposición y allí reciben los religiosos encargados y los trabajadores sociales. Son muy amables.

El altar, lo mismo que la sala de la capilla, abraza en toda su sencillez al visitante

La sala de la capilla mide 11,5 metros de alto y ocupa una superficie de 352 metros cuadrados. Las obras finalizaron en mayo de 2012 y el coste final del proyecto fue de siete millones de euros. La fachada está formada por listones de abeto horizontales, aserrados y tratados. El mobiliario es de madera maciza. La cruz de plata del altar es obra del artista Antti Nieminen. Las partes visibles al público han sido realizadas en tableros de abeto horizontales colocados en distintos radios, tratados acústicamente con cera de madera en la que se han aplicado nanotecnologías. El armazón ha sido realizado en discos de madera encolada y moldeada.

Los tableros de abeto han sido tratados acústicamente con cera de madera

Todo el mobiliario de la capilla Kamppi está hecho en madera maciza

La luz en el interior del recinto incide de forma indirecta desde lo alto

La Luz de la Verdad y la Vida está permanentemente representada

Este conjunto de piedras aglutina lo humano en la quietud del recinto

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Porvoo

enero 13, 2014

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Aunque Helsinki es la ciudad más conocida de Finlandia y la más importante de la región de Uusimaa, existe otra población que es la segunda más antigua del país después de Turku y se llama Porvoo [Borgå, en sueco, río del castillo]. Visita muy recomendable en cualquier estación del año, aún en el crudo invierno, pues la zona residencial del casco antiguo con sus casas de madera y calles adoquinadas en ordenada mesura visual tiene un encanto especial, cuyo disfrute nos hace evocar vivencias y episodios de otras épocas. Está situada a unos cincuenta kilómetros de la capital del país y en verano es posible llegar a ella a bordo de uno de los históricos vapores de proa recta, popa de espejo y máquina de vapor que operan desde Helsinki, a modo de reminiscencias de otra época de la navegación.

Desde 1380 ostenta el título de ciudad, si bien algunas fuentes sitúan la fecha de su fundación en 1346, cuando recibió la visita de Magnus Eriksson. Defendida por un castillo levantado sobre una colina, en sus orígenes se había convertido en sitio de descanso del Camino del Rey, conocido también como Gran Camino de la Costa. La catedral data de comienzos del siglo XIV, consustancial a la fundación de la ciudad y tiene la excepcional historia de que ha ardido en cinco ocasiones –tres de ellas en el siglo XVI–, siendo reconstruida otras tantas veces. En sus orígenes fue construida en madera y más tarde en piedra, aunque su configuración actual data de la segunda década del siglo XV, siguiendo la traza de Carsten Nubuhr. El último incendio, al parecer intencionado, ocurrió en mayo de 2006 y reabrió sus puertas en noviembre de 2008, después de dos años de trabajos de restauración.

Las calles y casas del casco histórico siguen la tradición sueca

La catedral de Porvoo ha sido seis veces destruida y otras tantas reedificada

El enclave prosperó debido al comercio y la naturaleza de su espacio físico, unida al mar por un río, por cuyo cauce pasaban los barcos que traían las mercancías procedentes de Europa que iban hacia el norte y, a la inversa, confluían las pieles y otros productos que se vendían en Tallin y Europa central.  Ello atrajo a comerciantes alemanes que formaron la burguesía local e implantaron el esquema arquitectónico que conocemos en la actualidad, además de la organización social y administrativa con un mercado y un ayuntamiento.

La tradición dice que las casas rojas de la costa se pintaron así en honor a la llegada de Gustavo III, rey de Suecia. Convertidas en almacenes de ribera de un puerto medieval, por ellas han pasado cantidades ingentes de sal y otros productos. En el siglo XVI le fueron concedidos derechos propios de exportación, que se prolongaron durante parte de la centuria siguiente, favorecido por el auge del comercio de la mantequilla, la madera, el pescado seco, el lino y el alquitrán. La euforia duró hasta que ese tráfico mercantil fue desviado al puerto de Helsinki. 

Sede del Ayuntamiento de Porvoo

Las casas del casco antiguo de Porvoo siguen la tradición sueca

La sede del episcopado de Viipuri se trasladó a Porvoo cuando aquélla pasó en 1723 de manos suecas a rusas, lo que nos da una idea de su importancia. En 1725 abrió sus aulas la escuela secundaria y en 1728 se inauguró la biblioteca pública, que es en la actualidad la más antigua de Finlandia. En 1740 tenía una población de 1.600 habitantes y por entonces ya se había convertido en un referente de la cultura nacional, hasta el punto de que algunas voces pidieron abiertamente la creación de una universidad.

Después de siete siglos de unión con Suecia, la guerra iniciada en 1808 puso fin a su término a la histórica relación y en 1809 Finlandia fue anexionada a Rusia, en tiempos del zar Alejandro I. Comenzó entonces la historia del Gran Ducado, en la que Porvoo fue la sede de la Dieta, convocada aquel año, episodio que tuvo un relevante protagonismo en la confirmación de la nueva constitución finesa, que era, en realidad, una prolongación de la sancionada en 1772, cuando el dominio sueco y determinó la concesión de una considerable autonomía para el vasto territorio, incluida su religión y los derechos sobre sus fincas.

El zar Alejandro I preside la reunión de la Dieta en Porvoo (1809)

Las casas rojas de Porvoo se pintaron así en honor a Gustavo III

El zar Nicolás I, que reinó entre 1825 y 1855, quiso darle el estilo imperio a la ciudad de Porvoo y propuso deshacerse de la zona antigua, densa y con riesgo de incendios, para sustituirla por una nueva, de planta rectangular y espaciosa, a la forma que entonces imperaba en el urbanismo de nuevo cuño en Rusia. La suerte acompañó entonces a Porvoo, pues se produjo una expansión hacia el sur siguiendo las trazas de la ampliación de St. Petersburg. El encargado fue el arquitecto alemán Carl Ludwig Engel, cuya impronta en Helsinki está presente en los edificios más notables que componen la Plaza del Senado.

Desde el punto de vista cultural, Porvoo ha sido durante siglos hogar y fuente de inspiración de destacados artistas finlandeses. Algunos autores la consideran, incluso, la precursora del proceso de independencia, del crecimiento económico y de la cultura nacional del siglo XIX. Entre ellos destaca Johan Ludvig Runeberg (1852-1877), uno de los poetas más brillantes del país, cuya casa natal está convertida en museo desde 1882. Runeberg es el autor de la letra del himno nacional finlandés, “Maame” (“Vårt Land”, “Nuestro país”) y una marcha militar titulada “Porilaisten marssi”.

Acceso a la casa museo del poeta Johan Ludvid Runeberg

Una de las estancias de la casa museo de J.L. Runeberg

Otro de los grandes artistas nacidos en Porvoo fue el gran pintor Albert Edelfelt (1854-1905). Su padre era arquitecto y en su casa se respiraba una gran admiración por la persona y obra de Runeberg, amigo de la familia y Engel. Edelfelt se inspiró con frecuencia en escenas de la historia de Finlandia y fue uno de los primeros artistas nacionales que consiguieron fama internacional. Estudió en Amberes (1873-1874), París (1874-1878), donde su obra fue muy apreciada y San Petersburg (1881.1882). Figura entre los fundadores del movimiento artístico realista en Finlandia y apadrinó a un joven llamado Akseli Gallen-Kallela, otra gloria nacional.

Hemos de mencionar al escultor Ville Vallgren, autor de una “Cabeza de Cristo” que ganó medalla de oro en la Exposición Universal de 1889. Walter Runeberg, hijo de Johan Ludvig, también fue un escultor reconocido dentro y fuera de las fronteras de Finlandia. Lennart Segerstråle, conocido por sus piezas monumentales, también trabajó en Porvoo a comienzos del siglo XX. Del mismo modo que el trabajo de Louis Sparre, uno de los pioneros del diseño finlandés, permitió la puesta en marcha de la fábrica de mobiliario Iris. La cerámica de A.W. Finch tiene en Porvoo sus orígenes y la lista suma más nombres, que detallaremos en otra oportunidad.

El invierno finlandés deja en Porvoo imágenes idílicas como ésta

Las calles y los tejados cubiertos de nueve se convierten en atractivo

A seis kilómetros del centro de la ciudad de Porvoo se encuentra el hotel Haikko Manor, que es una antigua casona conocida como señorío de Haikon Kartano. El proyecto del edificio corresponde a la autoría del arquitecto Armas Eliel Lindgren (1874-1929) y las obras finalizaron en 1913. El alojamiento y el servicio son excelentes y, además, ofrece tratamiento de spa, piscinas, saunas, equipos muy modernos y centro de conferencias. Muy cerca se encuentra el museo estudio de Albert Edelfelt. 

El casco histórico es una muestra de la perfecta simbiosis entre lo antiguo y lo nuevo y sus tiendas y cafeterías son muy conocidas en todo el país, convirtiéndose en un atractivo nacional. A ello ha contribuido la reorganización administrativa, efectiva desde enero de 1997, en la que la ciudad vieja y la nueva y la municipalidad rural de Porvoo se unieron en una sola y con la combinación de sus recursos, se ha convertido en un espacio cada vez más atractivo para personas y empresas.

Fotos: m-eralp, Beckstet, Henrik Kettunen, planetware.com, Petri Krohn, ruthlandesa.com y maisemakuva.net

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El sentimiento nacionalista finlandés vivía desde la mitad de la década de los años treinta del siglo XIX un primer periodo de esplendor, sobre a partir de 1835, con la aparición del extenso poema épico Kalevala, recopilado por Elías Lönnrot e inspirado, en buena parte, en los cantos populares de los bardos carelianos. Al mismo tiempo, el poder ruso estimuló el empleo del idioma finés como fórmula para contrarrestar la influencia cultural sueca, lo que llevó a la reforma de la enseñanza, de modo que el idioma finés se convirtió en el segundo idioma oficial.

Todo ello tendría un precio. El despertar de la conciencia nacional finesa tardaría su tiempo en colisionar frontalmente con el carácter autocrático del régimen zarista y provocaría un endurecimiento de las relaciones con el paso de los años. Encontramos algunos ejemplos significativos del deterioro de la situación. En febrero de 1899, y a instancias del gobernador Brobikov, un manifiesto del zar suprimiría el ejército finlandés e impondría el ruso como idioma de la administración.

Finlandia celebra hoy el 96º aniversario del Día de la Independencia

Esta situación se prolongaría hasta 1905, cuando la revolución rusa produjo una cierta flexibilización, que se tradujo un año después en una reforma parlamentaria basada en el unicameralismo y el sufragio universal. La mujer finlandesa obtuvo el derecho al voto, siendo Finlandia el primer país europeo y el segundo en el mundo en otorgarlo. Sin embargo, en 1907, el éxito de los socialistas en las elecciones de aquel año, provocó la intensificación de la represión y la “rusificación”.

El 6 de diciembre de 1917, aprovechando el fin del Imperio ruso –el Gran Duque Nicolás II había abdicado el 15 de marzo del citado año– y la actitud benévola del nuevo gobierno bolchevique, el Senado finlandés declaró la independencia [Suomen itsenäistyminen] del país como república soberana, al entender que la unión hasta entonces existente entre Rusia y Finlandia había perdido su base legal. Las negociaciones a la propuesta aprobada por el gobierno interino fue transformada en la denominada Acta de Energía [Valtalaki] en la que se reconoce el control sobre los poderes legislativos, a excepción de la política exterior y los asuntos militares y la disolución por sí misma. Cuando llegó el momento de la votación, la ley no fue aprobada, se ordenó la disolución del Parlamento y, contra todo pronóstico, se mantuvo el Gobierno provisional.

Hubo nuevas elecciones en las que el gobierno provisional resultó derrotado y el 5 de noviembre el Parlamento se autodeclaró como “poseedor de la autoridad suprema del Estado” en Finlandia, al amparo de lo establecido en el articulado del Instrumento de Gobierno de 21 de agosto de 1772, aprobado después del golpe de estado incruento del rey sueco Gustavo III.

Los acontecimientos se sucedieron a velocidad vertiginosa. El 15 de noviembre, los bolcheviques declararon el derecho general a la autodeterminación, así como el derecho de secesión para los pueblos de Rusia y en ese mismo día el Parlamento finlandés proclamó una declaración en la que asumía todos los poderes del antiguo soberano en Finlandia. Pero se entendió, entonces, que ese instrumento legal ya estaba desfasado –pese al apoyo que había recibido durante mucho tiempo por parte de la nobleza y los círculos que habían mantenido la monarquía– y se abogó por una constitución republicana.

La Declaración del 15 de noviembre dice, explícitamente, que

“el pueblo de Finlandia, por este acto, tomó su destino en sus manos: una medida justificada y demandada por las condiciones actuales. Los habitantes de Finlandia sienten que no pueden cumplir con su deber nacional y las obligaciones humanas universales, sin una completa autonomía. El deseo de un siglo de antigüedad por la libertad espera ahora su cumplimiento, el pueblo de Finlandia tiene que dar un paso adelante como nación independiente entre las demás naciones del mundo”.

(…) las personas de Finlandia osan esperar que las demás naciones del mundo reconozcan que con su plena independencia y la libertad del pueblo de Finlandia se puede hacer lo mejor para el cumplimiento de los fines que les ganen una posición independiente entre la gente del mundo civilizado”.

(…) El gobierno se acercará a las potencias extranjeras para buscar el reconocimiento internacional de nuestro país como estado. En este momento esto es especialmente necesario cuando la grave situación causada por completo al país con el aislamiento, el hambre y el desempleo obliga al Gobierno a establecer relaciones efectivas con los potencias extranjeras, lo que ayuda pronto en satisfacer las necesidades de la vida y la importación de los bienes esenciales para la industria, es nuestro rescate sólo de la hambruna inminente y el estancamiento industrial”.

El histórico documento tiene estampada la firma de los senadores P.E. Svinhufvud, E.N. Setälä, Kyösti Kallio, Jalmar Castren, Onni Talas, Arthur Castren, Heikki Renvall, Juhani Arajärvi, Alexander Frey, E.Y. Pehkonen y O.W. Louhivuori.

El 18 de diciembre de 1917, doce días después de la declaración de la independencia, el gobierno ruso emitió un decreto en el que reconocía el nuevo estatus de la República de Finlandia, cuyo primer ministro fue Pehr Evind Svinhufvud, que ocupó dicho cargo en su primer mandato entre el 27 de noviembre de 1917 y el 27 de mayo de 1918. El primer presidente de la República, Juho Stahlberg (1865-1951), del Partido Progresista Nacional, ostentó la máxima magistratura nacional entre 1919 y 1925.

La nueva situación sería reconocida en el Tratado de Brest-Litovsk, firmado el 3 de marzo de 1918 en la ciudad polaca de dicho nombre, entonces bajo soberanía rusa, entre el Imperio alemán, el Imperio Austro-Húngaro, Bulgaria, el Imperio otomano y la Rusia soviética. En el Tratado, Rusia renunciaba a Finlandia, Polonia, Estonia, Livonia, Curlandia, Lituania, Ucrania y Besarabia, que a partir de entonces quedaron bajo el dominio y el control social y económico de los Imperios centrales. Al mismo tiempo entregó Ardahan, Kars y Batumi al Imperio otomano y Alemania consiguió reforzar el frente occidental con efectivos orientales.

Sin embargo, la derrota alemana en la Gran Guerra anuló el Tratado y sólo Finlandia y Turquía, sucesora del Imperio otomano, conservaron los territorios fruto del citado acuerdo. En el artículo 6º del Tratado se dice que Rusia debe desocupar Finlandia y las islas Aland, incluyendo sus puertos. “Si el hielo no permite que los barcos rusos dejen los puertos, debe dejarse una tripulación mínima en los mismos”, del mismo modo que las citadas islas “no deben volver a ser fortificadas”.

Sin embargo, el recién iniciado camino estaba sembrado de espinas entre los propios finlandeses, denominados “rojos” [punaiset], los apoyados por la Rusia bolchevique y “blancos” [valkoiset], los que apoyaba el Senado controlados por los conservadores y que pretendían mantener la independencia y estaban respaldados por el Imperio alemán. En los cinco primeros meses de 1918, Finlandia conoció una breve pero amarga guerra civil, que marcó la escena política del recién nacido país durante bastante tiempo. Pero esa es otra historia, de la que nos ocuparemos en otro momento.

Karita Mattila

noviembre 14, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Karita Mattila es una de las cantantes más relevantes de su generación en la lírica contemporánea de Finlandia. Su acusada personalidad y la reconocida belleza y versatilidad de su voz, unido a su intensidad como actriz en la escena, le han convertido en un referente a nivel internacional. Además, su nombre y su brillante trayectoria están asociados a la identidad del país nórdico y la imagen de excelencia y eficiencia que le caracteriza.

Karita Mattila (Somero, 1960) se formó en la Academia Sibelius, de Helsinki, de la mano de la prestigiosa soprano Liisa Elina Linko-Malmio –toda una institución en Finlandia, hija del pianista Ernst Linko y de la cantante Lahka Linko– y después, y por espacio de casi dos décadas, amplió su estudios en Londres con Vera Rozsa, maestra de otras destacadas sopranos como Kiri Te Kanawa y Anne Sofie von Otter. Karita Mattila tiene un sentido innato del drama y una fuerza artística influyente en el desarrollo de las nuevas generaciones musicales de su país.

La soprano Karita Mattila es una de las grandes voces de Finlandia

El éxito le llegó pronto y mantiene una presencia frecuente en los principales teatros y festivales de ópera del mundo, en los que ha actuado bajo la batuta de los directores James Levine, Claudio Abbado, sir Colin Davis, Christoph Von Dohnanyi, Bernard Haitink, Antonio Pappano, Simon Rattle, Donald Runnicles, Wolfgang Sawallisch y su destacado paisano Esa-Pekka Salonen. Posee una acreditada trayectoria en obras de autores como Verdi, Puccini, Mozart, Beethoven, Tchaikovsky, Janácek, Strauss y Wagner.

En 1983 ganó el primer premio Cardiff Singer of the World y en 1986 debutó en el Royal Opera House (Covent Garden) de Londres, en el papel de  Fiordiligi en Cosi fan Tutte. En 1990 hizo su debut en el Metropolitan Opera House de Nueva York  como Doña Elvira en Don Giovanni. Ha tenido actuaciones memorables en otros escenarios de prestigio, caso del Théâtre du Châtelet y Opéra Bastille en París; Lyric Opera de Chicago, Opera de San Francisco, Houston Grand Opera, Wiener Staatsoper, Festival de Salzburgo y Deutsche Oper Berlín.

En 1995 debutó con gran éxito en el Teatro Colón de Buenos Aires con Simón Boccanegra junto a José Van Dam, Lando Bartolini y Ferruccio Furlanetto, con puesta en escena de Giancarlo del Mónaco y dirección de Miguel Ángel Veltri. En 2004, su primera representación como Salomé en el Metropolitan Opera House de Nueva York, en la ópera de Strauss, causó auténtica sensación y un gran impacto.

La crítica especializada también le trata muy bien. Después de su intervención en el papel de Katya Kabanova, el periódico New York Press escribió: “Cuando la historia del Metropolitan Opera en la era del milenio sea escrita, Karita Mattila merecerá un capítulo entero”. Y está en posesión de varios reconocimientos importantes, entre ellos el nombramiento de Chevalier des Arts et des Lettres (2003), de la República de Francia.

La producción discográfica de Karita Mattila también es notable. En ella podemos deleitarnos con Vier letzte Lieder de Strauss con Claudio Abbado, arias y escenas de las óperas de Puccini, Verdi , Janácek, Tchaikovsky, Wagner y Strauss; arias románticas alemanas de Beethoven, Mendelssohn y Weber con sir Colin Davis; Grieg y Sibelius, canciones con Sakari Oramo, grabaciones completas de Die Meistersinger von Nürnberg con el fallecido sir Georg Solti; Jenufa con Bernard Haitink, y Gurrelieder de Schönberg y la Sinfonía No. 14 de Shostakovich, con Sir Simon Rattle.

Entre otras actuaciones recientes hemos de destacar su papel de Leonore en Fidelio, en el Houston Grand Opera; Emilia Marty en el Caso Makropoulos en el Metropolitan Opera y San Francisco Opera; el papel principal de Janácek Katya Kabanova en la Lyric Opera de Chicago, Lisa en Dame Pique en el Metropolitan Opera House de Nueva York, apariciones en conciertos con la Orquesta de Filadelfia, la Filarmónica de Nueva York y la Filarmónica de Berlín con sir Simon Rattle, y recitales en el Festival Internacional de Edimburgo y el Carnegie Hall, en Nueva York.

Otras actuaciones destacadas de la temporada 2012/13 incluyen los papeles de Emilia Marty en El caso Makropoulos en la Ópera Nacional de Finlandia, el papel principal de Jenůfa en la Bayerische Staatsoper, de Munich; Vier letzte Lieder de Strauss con la Orquesta Gulbenkian de Lisboa; conciertos con la Orquesta Filarmónica de Londres y el Orquesta Filarmónica Checa y recitales en Londres, Amsterdam, Burdeos, Toulouse, Zurich, París y varias ciudades EE.UU. A corto plazo podremos disfrutar de la voz de Karita Mattila en el Royal Opera House de Nueva York y Metropolitan Opera, en los papeles de Wozzeck y Marie en el papel protagonista de Ariadne auf Naxos y Jenůfa.

Foto: Lauri Eriksson

Un taburete octogenario

octubre 9, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En el próximo mes de noviembre se cumplirán 80 años de la presentación oficial en Londres del taburete Stool 60, un diseño del gran maestro de la arquitectura finlandesa Alvar Aaltodel que se han vendido unos ocho millones de ejemplares. El taburete está íntimamente relacionado con la personalidad innovadora de su autor, interesado no sólo en la aplicación funcional de la arquitectura, sino en la sencillez y utilidad de los muebles y su perdurabilidad en el tiempo.

De la observación y de su ingenio surgió un nuevo diseño en el que la madera se curva 90 grados mediante la aplicación de calor y vapor y se sustenta sobre tres patas. Ello permite que se pueda apilar con facilidad, uno encima de otro, con el consiguiente ahorro de espacio. Está hecho en madera de abedul, el más común de los árboles de Finlandia y cuando se presentó el sencillo diseño causó auténtica sorpresa, pues acostumbrados en Inglaterra a las innovaciones, de pronto quedaron sorprendidos ante la sencillez y funcionalidad del mueble nacido en la entonces lejana Finlandia.

El taburete de tres patas diseñado por Alvar Aalto es un referente del diseño finlandés

La herencia del diseño de Alvar Aalto está presente en muchos hogares finlandeses. En 1935, junto a su esposa Aino, fundó la empresa Artek, proyecto en el que también participaron Maire Gullichsen, promotora de artes visuales y Nils-Gustav Hahl, historiador del arte. Artek sigue vigente casi ochenta años después y recientemente presentó una serie de ediciones especiales del taburete Stool 60 –que se cotiza a razón de 220 euros la unidad– y se reeditó una serie vintage en varios colores.

El museo de Alvar Aalto, situado en la ciudad de Jyväskyla, celebra el 80º aniversario del taburete con una exposición en la que hilvana su historia con todo detenimiento.  Ochenta años son muchos años en el mundo del diseño y la respuesta a la pregunta de por qué ha perdurado tanto tiempo un mueble tan sencillo se debe a su genialidad. Timo Penttilä (Artek 2nd Cycle) lo define como “simplemente genial. Fue revolucionario en su momento y resistió la prueba del paso del tiempo” y lo describe como algo “simple, hermoso y funcional”.

Fin de la era Nokia

septiembre 6, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Lejos de constituir un motivo de alegría, la noticia de la venta de un gigante llamado Nokia a Microsoft ha causado cierta tristeza en Finlandia. Durante muchos años, Nokia ha abanderado el éxito tecnológico y económico del país, con un 19 % del PIB –lo cual nos da una idea de su envergadura–, pero este ciclo ha llegado a su fin. El primer ministro, Jyrki Katainen, dice que es pronto para saber cómo va a funcionar esta alianza estratégica y confía en que la nueva etapa aporte resultados positivos. Pero todavía está por ver el impacto en el número de puestos de trabajo directos y en estos días se respira una mezcla de emoción, tristeza y muchas preguntas para las que todavía no hay respuestas.

Lo cierto es que Nokia en los últimos años no era la sombra de lo que había llegado a ser en sus tiempos de esplendor. En 1998 era el mayor fabricante de móviles del mundo hasta que el año pasado cedió ese puesto a la oriental Samsung. Algunas voces críticas apuntan al derrumbe del gigante finlandés como resultado de una cuidadosa operación incluido un caballo de Troya llamado Stephen Elop, cuando desembarcó en septiembre de 2010 como consejero delegado de la multinacional y en lugar de barrer para casa, lo hizo atendiendo a los deseos de su antigua empresa, Microsoft, que es ahora la nueva propietaria de Nokia, por la módica cantidad de 5.540 millones de euros. El objetivo está claro: ganar cuota de mercado para competir en mejores condiciones frente a la ola arrasadora de los gigantes Google con Android y Apple con IOS.

Interior de la sede de Nokia, en su edificio inteligente de Espoo

Los acontecimientos parecen demostrar el aserto. Stephen Elop, canadiense, trabajó casi tres años al frente de la división de empresas de Microsoft. Seis meses después de su nombramiento al frente de Nokia se anunció una nueva estrategia que supuso el final del desarrollo del sistema operativo Symbian y con ello ponía a la compañía finlandesa a los pies de Windows. Catalogado en algunos ambientes como “un topo”, lo cierto es que ahora el gigante norteamericano tendrá acceso a un importante núcleo de patentes y de la cifra publicada de su compra, unos 1.650 millones de euros corresponden a los derechos tecnológicos. Atrás quedan muchos puestos de trabajo eliminados, la venta de la sede central en Espoo –que es uno de los emblemas de la arquitectura contemporánea de Finlandia– y la drástica reducción del departamento de investigación y desarrollo, que era la joya más preciada de la otrora poderosa compañía.  

Por lo que se ha publicado, Nokia representa en estos momentos el 80 % del mercado de Windows en móviles. Si hasta hace unos días Microsoft ganaba 10 dólares por cada dispositivo vendido por Nokia con el sistema operativo Windows, a partir de ahora serán 40 dólares. Es decir, se multiplicará por cuatro, con lo cual se estima que en 18 meses la inversión será rentable. Mucho ha tenido que ver en toda esta estrategia y operación Steve Ballmer, que ha expresado su deseo de abandonar Microsoft en el plazo de doce meses, tiempo en el que habrá que encontrarle un sustituto.  Stephen Elop mantiene el tipo y tiene asegurado un puesto en el consejo de administración de la nueva Microsoft-Nokia.

Nokia no consiguió mantener su liderazgo del mercado con los nuevos móviles

Nokia viene pasándolo mal desde que Apple irrumpió con su iPhone y en apenas seis años se ha derrumbado y ha perdido la relevancia que tenía a nivel mundial. Su éxito era, en parte, el éxito de Finlandia, país tecnológicamente puntero. Hubo un atisbo de renacimiento cuando sacó al mercado el modelo Lumia, pero no fue suficiente, pues la fortaleza de sus rivales se lo impedía. La crisis que vive Europa también ha tenido su influencia en el curso de los acontecimientos. Un dato: Google y Apple copan el 86 % del negocio de la informática móvil y Microsoft no llega al 4 %. A partir de ahora, Nokia será el pilar de la nueva Microsoft, si es que la maniobra consigue mantener a flote el sistema operativo, algo que todavía está por ver. La operación se financiará con dinero que está en su mayor parte fuera de EE.UU., evitando así el pago de impuestos.

La generación post Nokia seguirá trabajando en el desarrollo de software y tecnología. Son profesionales jóvenes muy valiosos y cotizados. Pero está claro que el fin de la era Nokia ha llegado, como confirmó esta semana el ministro de Asuntos Económicos, Jan Vapaavuori. Atrás quedan los reiterados desmentidos de los portavoces y ejecutivos de ambas compañías, aunque el guiso estaba en un gran caldero en la cocina. El paso ya está dado y se hará efectivo en el primes semestre de 2014. Siete años atrás, en 2007, Nokia parecía invencible –de cada 100 móviles vendidos, 63 eran de la marca finlandesa– pero los analistas entienden que no supo adaptarse a tiempo a la transformación radical que supuso la llegada de los dispositivos táctiles y todo su universo. Pensaron que sería una moda pasajera. Y el tren tecnológico, el mismo que ellos habían desarrollado con tanto éxito, acabó arrollándolos.  

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La catedral ortodoxa de Uspenski es uno de los edificios religiosos de referencia de la ciudad de Helsinki. Destaca en su emplazamiento sobre una colina del distrito de Katajanokka, desde la que se domina una magnífica panorámica de la zona neoclásica de la ciudad y el puerto antiguo. Es un edificio de estilo ruso bizantino, construido en ladrillos rojos traídos de la fortaleza de Bomarsund, en Aland, destruida en 1854 durante la guerra de Crimea. Tiene planta de cruz griega y está rematada por trece cúpulas doradas, que representan a Cristo y los Doce Apóstoles. El soporte principal está asegurado por cuatro columnas monolíticas de granito.

El templo está dedicado al Sueño o Dormición de la Madre de Dios y su nombre proviene de la palabra eslava uspenie [morir mientras duerme], cuya festividad se celebra cada 15 de agosto. Es un edificio de una singular belleza, proyecto del arquitecto ruso Alexey Gornostaev (1808-1862) y tomó forma entre 1862 y 1868, año de su consagración. Se trata de la principal iglesia ortodoxa del país y la más grande de Europa occidental. La cripta está dedicada al padre Alexander Hotovitzky, que había sido vicario de la parroquia de Helsinki entre 1914 y 1917. Murió asesinado en 1937 y fue canonizado en 1994.

La catedral de Uspenski se levanta sobre una colina del distrito Katajanokka

El edificio religioso es el mayor templo ortodoxo de Occidente

En 1868 finalizaron las obras y se celebró su consagración

Está rematado por 13 cúpulas que representan a Cristo y los Doce Apóstoles

En su interior muestra una interesante decoración. El altar se sitúa detrás de la pared de imágenes icónicas que simboliza el cielo. Los iconos representan los santos y escenas de la Biblia y a cada uno de ellos se le dedica un día especial en el año litúrgico ortodoxo. Podemos observar varios iconos valiosos, aunque están incompletos. Uno de ellos, dedicado a San Nicolás, de singular belleza, fue sustraído el 16 de agosto de 2007 a plena luz del día mientras cientos de turistas visitaban el templo. Data del siglo XIX y está considerado una variante rara. Procedía de la catedral ortodoxa de Vyborg, desde donde se trasladó a Helsinki durante la Segunda Guerra Mundial. Poco más se sabe de su origen, con unas medidas de 45 x 35 cm. Otro icono, dedicado a la Virgen de Kozeltshan, fue sustraído en junio de 2010, aunque se recuperó felizmente en febrero de 2011. Por razones de seguridad, no se permite el acceso de los visitantes al altar.

El interior es de una gran belleza y muestra una interesante decoración

El iconostasio es imponente. Los iconos representan a  los santos y escenas de la Biblia

El edificio es de una singular belleza y su decoración interior muy interesante

El templo constituye un claro ejemplo del impacto de la Rusia de los zares en la Finlandia del siglo XIX. En la parte posterior existe una placa conmemorativa del zar Alejandro II, en cuyo reinado se construyó la catedral. Hay razones para recordarle con gratitud. En 1863 restableció la Dieta y puso en marcha una serie de reformas que aumentaron la autonomía del Gran Ducado, en la que se incluía el establecimiento del marco finlandés como moneda propia, del mismo modo que el finés se elevó a lengua nacional equiparada al sueco, posibilitando con ello una mayor igualdad de oportunidades para una mayoría de la población. Se le recuerda como el “buen zar” de Finlandia y como ejemplo de ello en la Plaza del Senado se levanta desde 1894 una estatua a su memoria.

La actitud de Alejandro II hacia Finlandia puede interpretarse como una creencia de que las reformas serían más fáciles de probar en un pequeño país homogéneo que en el conjunto de Rusia. El trato benevolente hacia el país también puede verse como una recompensa por la lealtad de la población durante la guerra de Crimea y el levantamiento polaco, así como un intento de debilitar los fuertes lazos que Finlandia mantenía entonces con Suecia.

Está construida en ladrillo rojo procedente de la fortaleza de Bomarsund

Placa conmemorativa escrita en ruso que recuerda al zar Alejandro II

La catedral es un claro ejemplo de la influencia rusa en la época del Gran Ducado

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo, Kallerna, layoverguide.com flickr.com

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La organización juvenil marítima finlandesa “Puhurin Pojat” [Los Hijos del Vendaval], fundada en 1917, el mismo año de la independencia del país, mantiene viva la llama del patriotismo y aquí les vemos desfilando el pasado 5 de mayo por las calles de Turku, enarbolando orgullosamente la bandera patria que atestigua el azul del cielo limpio y puro y el blanco invernal de la nieve, reflejo de lo que expresan sus sentimientos.

Esta organización juvenil se encuadra en los “boy scouts” y en ese ramo es una de las más viejas del mundo. Como bien dice nuestro admirado amigo Vicente Talón Ortiz, que también es un gran amigo de Finlandia, “sólo el patriotismo de los finlandeses explica su supervivencia en las guerras que debieron sufrir a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Y esa llama no se extingue”. Expresión clara de la dignidad de un pueblo triunfante frente a las adversidades.

Los jóvenes Hijos del Vendaval [Puhurin Pojat] desfilan por las calles de Turku

Iglesia de Temppeliaukio

marzo 28, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Helsinki es una ciudad apacible y sorprendente. La disposición geográfica de la región –rodeada de multitud de lagos e islas– ha configurado una espacialidad urbanística que ha conseguido obtener el mayor provecho posible y brinda algunas sorpresas en las que el ingenio de la arquitectura contemporánea ha dejado una huella singular. Es el caso de la iglesia de Temppeliaukio [Temppeliaukion Kirkko], excavada en roca de granito, obra de los arquitectos Timo y Tuomo Suomalainen.

Los hermanos Suomalainen poseen una larga e interesante ejecutoria de proyectos arquitectónicos de indudable interés. Timo (1928) y Tuomo (1931-1988) trabajaron juntos en un estudio de arquitectura de renombre internacional y premiado en EE.UU. Entre sus obras más destacadas en Finlandia, además de la que nos ocupa, figuran la guarnición de Keuruu, la biblioteca municipal de Espoo, la iglesia de Espoonlathi, la sede de la policía de Hamina y la ampliación del hotel Mesikämmen, en Ahtari.

Imagen nocturna de la iglesia de Temppeliaukio

La accesibilidad al templo se resuelve sin obstáculos

Recién comenzado el siglo XX (1906) surgieron algunas ideas para construir una iglesia en este espacio del distrito de Töölö. En la década de los años treinta, cuando el país bullía tanta imaginación que habría de marcar su impronta tan personal, hubo un primer concurso en 1932, en el que participó el arquitecto Pauli Ernesti Blomstedt (1900-1935). En 1936 se celebró un segundo concurso, que ganó el arquitecto Johan Siren Sigfrid (1889-1961) y correspondía a un diseño de iglesia en la denominada Plaza del Templo [Temppeliaukio]. Los trabajos de excavación se paralizaron tres días después del comienzo de la Guerra de Invierno.

La iglesia de Temppeliaukio se ubica en el distrito de Töölö

Sección transversal y entorno construido

Sección longitudinal y entorno construido

La propuesta de los hermanos Suomalainen es realmente sorprendente

La idea de los hermanos Suomalainen es completamente diferente. En 1959 se retomó la iniciativa y en agosto de 1960 se convocó un nuevo concurso, que estuvo abierto hasta enero de 1961. La propuesta ganadora de los jóvenes arquitectos causó un gran impacto pues la iglesia aparece excavada en la roca, tallada en parte y conservando su forma orgánica.

Se trata de un edificio accesible, sin necesidad de escaleras, con líneas simples de ingreso frente a la plaza, trabajada en hormigón armado que contrasta con el granito musgoso. Emplea una geometría espacial única, que permite una lectura clara del edificio en el que las paredes de la nave discurren en plena libertad y en contraste con la geometría circular del techo. Ello genera una percepción concéntrica del espacio y absorbe las irregularidades de las paredes orgánicas de piedra. Precisamente, el uso de la piedra de cantera resalta el simbolismo de la naturaleza. La combinación de ambas no sólo es estética, sino estructural, pues las rocas están unidas por juntas metálicas.

El entorno urbanístico protege y resalta el singular templo

La espacialidad del interior está resuelta aprovechando la excavación en la roca

En la Finlandia de la época, el proyecto generó polémica y actuaciones en contra que retrasaron su ejecución, lo que permitió a los hermanos Suomalainen perfeccionar su propuesta final. Razones económicas obligaron a redimensionar el espacio interior, que se redujo en una cuarta parte y en febrero de 1968 dieron comienzo las obras con una duración de casi veinte meses, hasta su consagración en septiembre de 1969 como templo luterano.

El interior está excavado en la roca y la luz natural entra a través de ventanas cenitales y una cúpula de 25 metros de diámetro, acristalada y achatada, en la que se emplearon 24 kilómetros de cinta de cobre y 180 varillas vidriadas. En su interior está recubierta de láminas de cobre pulido e inoxidable. La iluminación artificial está estudiada de forma que el altar reciba la mayor proyección de luz posible.

La cúpula y las ventanas cenitales aportan la luz interior del templo

La luz natural ejerce una influencia destacada en la iluminación interior

El templo tiene una acústica excelente, por lo que, con frecuencia, se utiliza como sala de conciertos de música clásica y religiosa. El secreto está en las superficies de roca rugosa que permanecen casi en estado original. Esta idea no figuraba en el proyecto inicial y se trata de una aportación del director de orquesta Paavo Berglund y el técnico acústico Mauri Parjo. El tañido de las campanas lo suple una grabación de Taneli Kuusisto reproducida por medio de altavoces.

El órgano de Veikko Virtanen está incrustado en la roca

El diseño del mobiliario también es obra de los hermanos Suomalainen

El órgano, salido del taller de Veikko Virtanen y empotrado en la pared, suena que es una maravilla. Su diseño no puede ser más llamativo. El mobiliario de la iglesia (altar, pila bautismal y bancos) también salió del tablero de los hermanos Suomalainen, que vieron en la naturaleza la mejor forma para representar la belleza de la creación. El hecho de que haya sido excavada y construida en roca de granito simboliza la permanencia y la solidez de los valores cristianos. El ambiente interior resulta conmovedor, sugestivo y emocionante.

Temppeliaukio es una visita obligada cuando se está en Helsinki. Por su forma y naturaleza ejerce un gran atractivo entre los profesionales y los aficionados a la arquitectura. La crítica internacional siempre ha valorado mucho este proyecto tan peculiar. Desde luego, no es un templo indiferente. Las cifras de visitantes ronda medio millón anual, es decir, casi el diez por ciento de la población del país o tantos finlandeses como viajan a España cada año, por ofrecerles un dato comparativo.

Bibliografía:

www.temppeliaukio.fi

Fotos: Pertsaboy, Merja Kalenius, Doc18, Paul Marculescu y otras publicadas en internet.  

Redacción

El Consulado Honorario de Finlandia en Canarias y el Club Finlandia en Las Palmas de Gran Canaria festejaron el 95º aniversario de la Independencia de Finlandia con un acto solemne celebrado en el hotel “Reina Isabel” de la capital grancanaria, al que asistieron más de 450 personas.

Sesión emotiva que contó, en esta oportunidad, con la presencia del embajador de Finlandia en España, Markku Keinänen y de varias autoridades, caso del almirante comandante del Mando Naval de Canarias, Gregorio Bueno Murga; el comisario jefe de la Policía Nacional en Canarias, Valentín Solano San Miguel y el teniente de alcalde de la ciudad de Las Palmas, Pablo Barbero.

Actuación del coro del Club Finlandia en Las Palmas de Gran Canaria

La celebración comenzó a las 14 horas con la entrada de la Bandera de Finlandia, que llegó portada en una comisión formada por Taisto Räsänen, Sirkka y Rainer Kaskela. El canto de los asistentes “Nuestra bandera azul” y el saludo respetuoso a la enseña nacional dio paso a las palabras de bienvenida de la presidenta del Club Finlandia, Hillevi Oksa y del cónsul honorario de Finlandia en Canarias, Juan Carlos Díaz Lorenzo, que pronunció la parte final de su discurso en lengua finesa.

Matti Koivumäki y Sofía Austio, en su actuación

A continuación, Matti Koivumäki y Sofía Autio, miembros del coro del Club Finlandia, interpretaron “El canto de Finlandia”, de Fredric Pacius; “El grito de la tarde de los veteranos”, de Kalervo Hämäläinen y “El lugar de crecimiento”, de Rauno Lehtinen.  Siguió la interpretación de otras dos piezas a cargo de Sofia Autio y Kaiso Koivula tituladas “Aquí, bajo la estrella polar”, de Petri Laakosonen y “Azul y blanco”, de Jukka Kuoppamäki.

El coronel Harri Likanen pronunció el discurso de orden

Vaito Samuli, Eila Metsäranta y Vilho Immonen, veteranos de guerra  

El discurso de orden estuvo a cargo del coronel retirado Harri Liikanen, quien, entre otros aspectos,  glosó la figura de los veteranos de guerra –tres de ellos presentes en el acto, Vaito Samuli, Eila Metsäranta y Vilho Immonen- y la proyección histórica de Finlandia en sus 95 años de existencia como país independiente.

La segunda parte musical estuvo a cargo del tenor Kai-Jussi Jankeri, que interpretó “El testamento a mi hijo”, de Sulho Ranta y “Os bendigo”, de Oskar Merikanto. A continuación, todos los asistentes, puestos en pie, cantaron “Eres nuestra querida tierra finlandesa”.

El embajador Markku Keinänen pronunció el discurso de Estado

El saludo del Estado estuvo a cargo del embajador de Finlandia en España, Markku Keinänen, que leyó su discurso en finés, sueco y español y comenzó agradeciendo la presencia de las autoridades y de todos los asistentes. “Gracias por compartir con nosotros este día que es un día muy importante y emotivo para los finlandeses. Como pueden constatar, la celebración del Día de la Independencia nos hace sentir unidos a  los finlandeses”, dijo.

“Tenemos fiestas como este por todo el mundo. Mantener nuestra independencia ha sido más difícil que conseguirla hace 95 años. Con enormes sacrificios humanos logramos salir de la Segunda Guerra Mundial siendo todavía una nación libre. Esa es la razón por la cual en Finlandia sigue existiendo una fuerte voluntad de defensa nacional, poco frecuente en nuestros días”.

“Según los sondeos, tres cuartas partes de nuestro pueblo opina que si Finlandia fuese atacada, los finlandeses deberían defenderse con armas en todas las circunstancias, aún cuando el resultado parezca incierto. Otro dato interesante: el respaldo al servicio militar obligatorio, que todavía tenemos, ha aumentado hasta un 72 %”.

“En mi breve intervención he expresado nuestra gratitud a los veteranos de guerra. Todavía tenemos tres de ellos aquí en la primera fila. Son realmente nuestros ciudadanos honorarios, a quien debemos agradecer todo el desarrollo positivo que nos ha tocado vivir. El mensaje que nos dieron en su día los veteranos es que cuando es necesario, nuestra nación es capaz de todo”.

“He también explicado los cambios que hemos tenido en nuestro red consular en las Islas Canarias y he prometido todo nuestro apoyo. Tenemos mucha confianza en nuestro cónsul honorario Juan Carlos Díaz Lorenzo y en nuestra vicecónsul honoraria Maritta Ketunnen”.

“Todavía quisiera, en nombre de la Embajada, agradecer a todas las autoridades españolas y a nuestros amigos españoles su excelente colaboración con nosotros. Los finlandeses nos encontramos muy a gusto aquí, tan a gusto que cuando nuevas generaciones se vayan a ir jubilando en los próximos años, creo que seguramente seremos aún más. Sin olvidar que ya más de cinco por ciento de nuestra población viaja anualmente a las Islas Canarias”.

Olli Ilvonen, Kai-Jussi Jankkeri y matti Sarapaltio, en su actuación

La tercera parte musical correspondió a Olli Ilvonen, Kai-Jussi Jankkeri y Matti Sarapaltio, que interpretaron “El canto de mi corazón”, de la obra “Finlandia” de Sibelius y “Porqué Finlandia eres intranquilo”, de Lasse Heikkilä. Timo Järvilahti pronunció las últimas palabras de la sesión, con la bendición del pastor Taneli Kuusisto y el canto común “Nuestra tierra”, tras lo cual se retiró la Bandera y se ofreció un café a los asistentes.

El acto está a punto de finalizar, con la retirada de la Bandera

A continuación, el embajador Keinänen, el cónsul Díaz Lorenzo y la vicecónsul Kettunen visitaron el Club Finlandia en Las Palmas, donde presenciaron en una pantalla de televisión el acto de la recepción oficial del presidente de la República, Sauli Niisnistö, en la sede del Palacio Presidencial en Helsinki. La jornada concluyó con una visita al restaurante “El Ancla”, de propiedad finlandesa, en el que se departió con los conciudadanos allí congregados.

Los veteranos de guerra, la vicecónsul Kettunen, el embajador Keinänen, el almirante Bueno Murga y el cónsul Díaz Lorenzo

Maritta Kettunen y Juan Carlos Díaz Lorenzo, representantes consulares de Finlandia

El embajador Keinänen y otros invitados a la fiesta del Día de la Independencia

Matti Karhu, Kirsti Kivelä, Maritta Kettunen y Fernando Fernández-Valencia

Anne Hassinen, Maritta Kettunen y Ulla Santavuori

Hillevi Oksa, presidenta del Club Finlandia en Las Palmas y el cónsul Díaz Lorenzo

El embajador Keinänen y el cónsul Díaz Lorenzo, en el paseo de Las Canteras

El embajador Keinänen se dirige a los presentes en el restaurante “El Ancla”

Fotos: Markku Keinänen, Maritta Kettunen y Juan Carlos Díaz Lorenzo

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