Sauli Niinistö y el deseo de una “bella Finlandia”

febrero 6, 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La segunda vuelta electoral eleva a Sauli Niinistö y al Partido Conservador (Kokoomus) a la Presidencia de la República de Finlandia. El triunfo estaba augurado de antemano en todas las encuestas. Se trata de un resultado histórico, que consolida la trayectoria seguida desde la victoria de su partido en las elecciones legislativas de 2011, de forma que después de obtener la Jefatura del Ejecutivo, ahora realza su proyección con la Jefatura del Estado. Es un hecho sin precedentes en la historia del país, ya que es la primera vez que ello ocurre desde la independencia en 1917.

Sauli Niinistö es un hombre de perfil europeísta. Las urnas le han dado el 62,8 % de los votos, el doble que los obtenidos por su inmediato rival, Pekka Haavisto, representante de Los Verdes, que obtuvo el 37,2 %. Y eso que en las elecciones de abril de 2011, el considerable avance de los euroescépticos representado por Timo Soini, presidente de Verdaderos Finlandeses –tercera fuerza más votada entonces-, hizo temer un cambio brusco.  No ha sido así. La victoria de Niinistö supone un espaldarazo a la actual política del gobierno de coalición dirigido por el primer ministro y líder conservador, Jyrki Katainen.

Han transcurrido dos semanas de campaña que han sido un ejemplo del respeto existente entre los candidatos, aunque no ha sucedido lo mismo en las redes sociales, donde el debate ha sido mucho más agrio.  La homosexualidad declarada de Haavisto, unido por lo civil a un peluquero ecuatoriano desde 2002, se convirtió en su mayor desventaja a la hora de ganarse las simpatías de los votantes de las zonas rurales y de los ciudadanos de más edad.

Tras reconocer su derrota, el candidato ecologista, favorito del electorado de izquierdas y de los jóvenes menores de 30 años, negó sentirse decepcionado con el resultado, pues en su opinión, tanto él como sus colaboradores no sólo han hecho una buena campaña sino que han quintuplicado el apoyo a su partido. “Esta campaña va a dejar una profunda huella en la política finlandesa, porque hemos logrado que se hable de la tolerancia y de los excluidos de nuestra sociedad”, dijo.

Niinistö ha contado con el apoyo mayoritario de los electores conservadores, centristas, democristianos y ultranacionalistas, lo que permitió alcanzar la victoria más amplia en unas elecciones presidenciales desde que se instauró el sufragio directo en 1994.

“Durante mi presidencia –afirma- no va a haber una revolución en la política exterior de Finlandia. Vamos a mantener una posición estable dentro de la UE y a reforzar la cooperación con Rusia y con nuestros vecinos nórdicos. Durante los años que he participado en política siempre he admirado a la gente que ha trabajado por mis candidaturas. Ahora es mi turno de trabajar por ustedes. Haremos, todos juntos, una bella Finlandia”.

Sauli Niinistö, duodécimo presidente de la República de Finlandia

Sauli Niinistö (Salo, 1948), abogado, entró en política activa cuando había cumplido algo más de 30 años y resultó elegido parlamentario en 1987. Desde entonces, su carrera ha sido notable. Nombrado en 1994 presidente del Partido Conservador, en 1995 llevó a su partido a un gobierno de coalición con los socialdemócratas, etapa en la que asumió el Ministerio de Justicia (1995-1996) y el Ministerio de Economía (1996-2003). A su iniciativa, Finlandia adoptó el euro y se desmarcó del resto de países nórdicos, que optaron por mantener sus propias monedas, caso de Suecia y Dinamarca, o por permanecer fuera de la UE, como sucede con Noruega e Islandia.

En la década de los noventa, cuando Finlandia vivió una severa crisis económica, Niinistö fue acusado del desmantelamiento del estado del bienestar de que disfrutaba entonces el país. Su respuesta fue clara: hasta su llegada al Ministerio de Economía, un tercio del presupuesto del Estado era financiado con préstamos y a partir de entonces se impuso el saneamiento de la economía, con ajustes drásticos no siempre bien entendidos.

Es un firme defensor de la pertenencia de Finlandia a la eurozona, a pesar de la grave crisis de la deuda que sufre la Unión Europea y al coste de los rescates de países con problemas financieros, principal motivo del fuerte aumento del euroescepticismo entre los ciudadanos finlandeses. En los últimos meses, Finlandia se ha vuelto más exigente y crítica con sus socios europeos, lo que ha originado algunas tensiones en Bruselas.

Es un candidato paciente, al que sus oponentes definen como “obstinado y calculador”. Ha esperado al menos doce años hasta alcanzar la presidencia de la República. En las elecciones de 2006, y contra todo pronóstico, estuvo a un palmo de arrebatarle la reelección a Tarja Halonen, por un estrecho margen de sólo tres puntos.

Ahora, Sauli Niinistö lo ha conseguido y el Partido Conservador vuelve a la Presidencia de la República, lo que no lograba desde 1956, cuando ganó Urho Kekkonen (Unión Agraria, luego Partido del Centro) y, al mismo tiempo, pone fin a tres décadas de hegemonía socialdemócrata en la jefatura del Estado, representada por Mauno Koivisto (1982-1994), Martti Ahtissari (1994-2000) y Tarja Halonen (2000-2012).

Sauli Niinistö y el líder socialdemócrata Paavo Lipponen, derrotado en la primera vuelta, son considerados los artífices de la inserción de Finlandia en la Unión Europea y en la eurozona. Entre 1998 y 2002 Niinistö fue presidente del PP europeo y en 2003 fue designado presidente honorario. Durante cuatro años, hasta 2007, fue vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones.

El duodécimo presidente de la República de Finlandia releva a Tarja Halonen –primera mujer en acceder a la más alta magistratura de Finlandia-, que ha permanecido doce años en el cargo, el máximo permitido por ley. Bien es verdad que el sistema político finlandés convierte a su presidente –cargo instituido en 1919- en una figura simbólica excepto en materia militar y de política exterior, aunque siempre está considerado un factor de influencia sobre la opinión pública.

Dicen que es un hombre de carácter introvertido a quien la sombra de la tragedia marca su vida privada. En 1995, cuando hacía campaña para el Parlamento, su esposa falleció en un accidente de tráfico. En la Navidad de 2004, estando de vacaciones en Tailandia con sus dos hijos, fue sorprendido por el devastador tsunami del que lograron sobrevivir de milagro. En 2009 contrajo matrimonio con Jenni Haukio, jefa de prensa del Partido Kokoomus, 25 años más joven.

About these ads

Una respuesta to “Sauli Niinistö y el deseo de una “bella Finlandia””

  1. [...] Invitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia y las embajadas de Finlandia en España y Portugal, los cónsules honorarios en ambos países tuvimos el honor de viajar recientemente al país que representamos con legítimo orgullo y, entre otros encuentros de alto nivel y de especial relevancia, nos vimos gratamente distinguidos con la audiencia que nos concedió el presidente de la República de Finlandia, Sauli Niinisto. [...]

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: