El Hierro, un destino turístico y vacacional envidiable
febrero 26, 2012
Juan Carlos Díaz Lorenzo
El Hierro sigue siendo la isla encantadora de siempre y bien merece una visita para disfrutar de su naturaleza, de su gastronomía y, sobre todo, de la tradicional hospitalidad de sus gentes. En El Hierro reina la paz y la tranquilidad que le caracteriza y la razón última de la erupción del volcán submarino que acontece en el Mar de las Calmas se convierte en un atractivo más, a los tantos y tan demostrados que ya tiene la isla.
Atendiendo a una amable invitación del Cabildo Insular de El Hierro, una nutrida representación formada por 34 colegas del Cuerpo Consular acreditado en Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas viajamos el 22 de febrero, miércoles de ceniza, a la Isla del Meridiano o Séptima Isla, como la denominaba el entrañable y siempre bien recordado cronista herreño José Padrón Machín.
Ha sido, además, la primera visita institucional consular en Canarias, y lo hemos hecho con la convicción y el deseo de que se produzca la necesaria reactivación económica de la isla, que depende, y mucho, del turismo. Vuelo muy agradable a bordo de un avión de Binter Canarias, que colabora con El Hierro en una campaña de promoción denominada “Tu cariño vuela”, acompañados de algunos medios de comunicación extranjeros.
En el siguiente enlace los lectores podrán acceder al artículo completo.
Fotos: NASA, Juan Carlos Díaz Lorenzo, INVOLCAN
Sauli Niinistö y el deseo de una “bella Finlandia”
febrero 6, 2012
Juan Carlos Díaz Lorenzo
La segunda vuelta electoral eleva a Sauli Niinistö y al Partido Conservador (Kokoomus) a la Presidencia de la República de Finlandia. El triunfo estaba augurado de antemano en todas las encuestas. Se trata de un resultado histórico, que consolida la trayectoria seguida desde la victoria de su partido en las elecciones legislativas de 2011, de forma que después de obtener la Jefatura del Ejecutivo, ahora realza su proyección con la Jefatura del Estado. Es un hecho sin precedentes en la historia del país, ya que es la primera vez que ello ocurre desde la independencia en 1917.
Sauli Niinistö es un hombre de perfil europeísta. Las urnas le han dado el 62,8 % de los votos, el doble que los obtenidos por su inmediato rival, Pekka Haavisto, representante de Los Verdes, que obtuvo el 37,2 %. Y eso que en las elecciones de abril de 2011, el considerable avance de los euroescépticos representado por Timo Soini, presidente de Verdaderos Finlandeses –tercera fuerza más votada entonces-, hizo temer un cambio brusco. No ha sido así. La victoria de Niinistö supone un espaldarazo a la actual política del gobierno de coalición dirigido por el primer ministro y líder conservador, Jyrki Katainen.
Han transcurrido dos semanas de campaña que han sido un ejemplo del respeto existente entre los candidatos, aunque no ha sucedido lo mismo en las redes sociales, donde el debate ha sido mucho más agrio. La homosexualidad declarada de Haavisto, unido por lo civil a un peluquero ecuatoriano desde 2002, se convirtió en su mayor desventaja a la hora de ganarse las simpatías de los votantes de las zonas rurales y de los ciudadanos de más edad.
Tras reconocer su derrota, el candidato ecologista, favorito del electorado de izquierdas y de los jóvenes menores de 30 años, negó sentirse decepcionado con el resultado, pues en su opinión, tanto él como sus colaboradores no sólo han hecho una buena campaña sino que han quintuplicado el apoyo a su partido. “Esta campaña va a dejar una profunda huella en la política finlandesa, porque hemos logrado que se hable de la tolerancia y de los excluidos de nuestra sociedad”, dijo.
Niinistö ha contado con el apoyo mayoritario de los electores conservadores, centristas, democristianos y ultranacionalistas, lo que permitió alcanzar la victoria más amplia en unas elecciones presidenciales desde que se instauró el sufragio directo en 1994.
“Durante mi presidencia –afirma- no va a haber una revolución en la política exterior de Finlandia. Vamos a mantener una posición estable dentro de la UE y a reforzar la cooperación con Rusia y con nuestros vecinos nórdicos. Durante los años que he participado en política siempre he admirado a la gente que ha trabajado por mis candidaturas. Ahora es mi turno de trabajar por ustedes. Haremos, todos juntos, una bella Finlandia”.
Sauli Niinistö (Salo, 1948), abogado, entró en política activa cuando había cumplido algo más de 30 años y resultó elegido parlamentario en 1987. Desde entonces, su carrera ha sido notable. Nombrado en 1994 presidente del Partido Conservador, en 1995 llevó a su partido a un gobierno de coalición con los socialdemócratas, etapa en la que asumió el Ministerio de Justicia (1995-1996) y el Ministerio de Economía (1996-2003). A su iniciativa, Finlandia adoptó el euro y se desmarcó del resto de países nórdicos, que optaron por mantener sus propias monedas, caso de Suecia y Dinamarca, o por permanecer fuera de la UE, como sucede con Noruega e Islandia.
En la década de los noventa, cuando Finlandia vivió una severa crisis económica, Niinistö fue acusado del desmantelamiento del estado del bienestar de que disfrutaba entonces el país. Su respuesta fue clara: hasta su llegada al Ministerio de Economía, un tercio del presupuesto del Estado era financiado con préstamos y a partir de entonces se impuso el saneamiento de la economía, con ajustes drásticos no siempre bien entendidos.
Es un firme defensor de la pertenencia de Finlandia a la eurozona, a pesar de la grave crisis de la deuda que sufre la Unión Europea y al coste de los rescates de países con problemas financieros, principal motivo del fuerte aumento del euroescepticismo entre los ciudadanos finlandeses. En los últimos meses, Finlandia se ha vuelto más exigente y crítica con sus socios europeos, lo que ha originado algunas tensiones en Bruselas.
Es un candidato paciente, al que sus oponentes definen como “obstinado y calculador”. Ha esperado al menos doce años hasta alcanzar la presidencia de la República. En las elecciones de 2006, y contra todo pronóstico, estuvo a un palmo de arrebatarle la reelección a Tarja Halonen, por un estrecho margen de sólo tres puntos.
Ahora, Sauli Niinistö lo ha conseguido y el Partido Conservador vuelve a la Presidencia de la República, lo que no lograba desde 1956, cuando ganó Urho Kekkonen (Unión Agraria, luego Partido del Centro) y, al mismo tiempo, pone fin a tres décadas de hegemonía socialdemócrata en la jefatura del Estado, representada por Mauno Koivisto (1982-1994), Martti Ahtissari (1994-2000) y Tarja Halonen (2000-2012).
Sauli Niinistö y el líder socialdemócrata Paavo Lipponen, derrotado en la primera vuelta, son considerados los artífices de la inserción de Finlandia en la Unión Europea y en la eurozona. Entre 1998 y 2002 Niinistö fue presidente del PP europeo y en 2003 fue designado presidente honorario. Durante cuatro años, hasta 2007, fue vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones.
El duodécimo presidente de la República de Finlandia releva a Tarja Halonen –primera mujer en acceder a la más alta magistratura de Finlandia-, que ha permanecido doce años en el cargo, el máximo permitido por ley. Bien es verdad que el sistema político finlandés convierte a su presidente –cargo instituido en 1919- en una figura simbólica excepto en materia militar y de política exterior, aunque siempre está considerado un factor de influencia sobre la opinión pública.
Dicen que es un hombre de carácter introvertido a quien la sombra de la tragedia marca su vida privada. En 1995, cuando hacía campaña para el Parlamento, su esposa falleció en un accidente de tráfico. En la Navidad de 2004, estando de vacaciones en Tailandia con sus dos hijos, fue sorprendido por el devastador tsunami del que lograron sobrevivir de milagro. En 2009 contrajo matrimonio con Jenni Haukio, jefa de prensa del Partido Kokoomus, 25 años más joven.
Einojuhani Rautavaara
febrero 2, 2012
Juan Carlos Díaz Lorenzo
A partir de los años sesenta del siglo XX, la ópera finlandesa tomó un nuevo giro y comenzó a alejarse paulatinamente de las raíces nacionales. La principal producción de esta década fue la ópera Kaivos [La Mina, 1963], obra del compositor Einojuhani Rautavaara [n. 1928], que se representó en la televisión finlandesa el mismo año de su estreno.
En Rautavaara influyen, de una parte, la admirada figura de Sibelius, los rusos Shostakovich y Prokofiev, Bartok y su sublimación musical del folklore, una reconocida predilección por los maestros franceses del siglo XX, especialmente Debussy y Messiaen; y el magisterio centroeuropeo de Vogel, intermediario que le acerca al expresionismo vienés. Todas estas influencias proporcionan una vasta sabiduría a Rautavaara, como fórmula para contar sus peculiares historias musicales.
“Casi todas las obras de Rautavaara –explica Juan Hitters- esconden una personalísima motivación, una vivencia personal, una imagen, un poema, un sueño, argumentos más que suficientes para dar rienda suelta a la expresión musical. Uno de sus temas de inspiración es el de los ángeles; se diría que el símbolo angélico representa un espacio fronterizo, un vértice donde la misma realidad tiene dos rostros, uno bello y otro siniestro”.
Rautavaara suele utilizar una gran variedad de recursos expresivos y el desarrollo de una armonía modal, tan apreciadas por los compositores nórdicos, que aporta una atmósfera específica de indudable magnetismo.
Kaivos tiene un fuerte carácter expresionista y se identifica con la gran tradición operística del siglo XX. Considerada una de las obras finlandesas más importantes, está escrita en una rigurosa técnica dodecafónica, acorde con la faceta de su autor, que se prolongaría durante una década.
A comienzos de los ochenta, Rautavaara alcanzó una síntesis de su estilo de composición en el que rechazó lo que él denominaba esquemas modernistas. Una de las claves de este cambio la encontró en las obras basadas en el Kalevala, alcanzando la cima en la ópera Thomas [1985], en tres actos, en la que se aprecia el cambio cultural ocurrido al diluirse la cultura kalevaliana en la europea.
En la siguiente ópera de Rautavaara, titulada Vincent [1987], basada en la vida de Vincent van Gogh, el personaje retrata a un hombre que vive la última fase de su vida. En medio de cambios de tiempo y de alucinaciones, la trama se desenvuelve en diversos planos temporales entre el presente y el pasado.
La ópera de cámara Auringon talo [La casa del sol, 1990] afirmó el cambio estilístico emprendido por el compositor, en el que la melodía de la parte cantada adquiere más importancia. Precisamente, este aspecto toma aún mayor protagonismo en la ópera Alexis Kivi [1996], argumento de las vicisitudes del citado escritor nacional finlandés.
Einojuhani Rautavaara es el único compositor cuya producción operística abarca todo un período de grandes cambios en la vida operística de Finlandia. Kaivos fue una obra precursora en la década de los sesenta. Thomas y Vincent fueron creadas en los años setenta y ochenta, cuando Finlandia vivía el “boom” de la ópera. Las obras Auringon talo y Alexis Kivi nacieron en la década de los noventa y junto a las precedentes contribuyeron a estrechar vínculos entre la vida musical finlandesa y el ámbito internacional. Posteriormente, Rautavaara eligió al enigmático monje y místico ruso Rasputín como argumento de su ópera más reciente.
En opinión de Juan Hitters, el estilo de Rautavaara “es difícil de sintetizar. Ha compuesto desde música de cámara y orquestal (ocho sinfonías, conciertos para varios instrumentos, poemas sinfónicos) hasta varias óperas y música coral. A pesar de haber realizado un extraño camino desde la música serial hasta la neo-romántica, creo que existe un cierto sonido Rautavaariano. Maravillosos paisajes sonoros invitan a una lectura espacial de sus trabajos (podemos escuchar ciertos rasgos de Sibelius en sus composiciones orquestales), que invitan a ser transitados como si de viajes se tratara (…). Esta percepción de la experiencia sonora como un recorrido a través de un espacio imaginario, es sin duda una característica de la música de Rautavaara”.









